30 mar 2011
DIA 1: LA PARTIDA
27 mar 2011
F I E S T A ! ! !
La fiesta fue el primer encuentro expedicionario. Por lo que me cuentan, fue todo un éxito. Lo digo así porque yo andaba de un lado para otro, vigilando la puerta, asegurándome de que la barra tuviera todo lo que necesitaba, que la gente que vino estuviera a gusto, saludando a unos, a otros, en fin: haciendo de anfitrión.
El éxito al que me refiero es que parece ser que la gente se puso a intercambiar ideas, que la fiesta no fue sólo una ocasión social, sino que hubo intercambio, conversaciones en torno a lo que nos ocupa, lo artístico. Y si es así, pues sí, no queda otra que decir que este fue un verdadero evento expedicionario.
26 mar 2011
Influencias y conexiones/6
Y en eso, no puedo dejar de traer esta cita... Con esas imágenes. Con esa música. Por momentos parece, ciertamente, un trailer a medida de la Expedición.
Entre las muchas derivas de la idea del baño móvil, en varias ocasiones vinieron a la mente las imágenes de esta película. Quería compartirla porque también es parte de nuestras influencias y conexiones. ¡Nos vemos muy pronto!
25 mar 2011
Comunicaciones internas/3
Yo también estoy harto, estoy cansado. Y más después de mi ataque de pánico la semana pasada. Me decía: ¡Esto no va a salir! ¡Es imposible, no hay tiempo, no tenemos las fuerzas que hacen falta, la logística me sobrepasa! Me decía esas cosas tirado en la cama, incapaz de moverme. Luego me levantaba y trabajaba frenéticamente durante unas horas. Luego otra vez la postración. O me sentaba en la escalera de la Barraca a hacer listas: ¡Todo lo que queda por hacer, no vamos a llegar, no vamos a salir!
El martes, caminando tú y yo por el centro de Buenos Aires, me hablabas de un medioambiente. Este medioambiente mutante del que escribes aquí. Y yo pensaba: Leo lo entiende mejor que yo, ¡menos mal que alguien entiende algo! Mi fidelidad a la Expedición es una fidelidad a tus bicis, a tu taller móvil, como una fe ciega en que esos bichos pertenecen a una locura que queda lejos de lo que vemos habitualmente.
En el siglo XV, los poetas trabajaban junto a los artistas. Luego se dividen los gremios, todo el mundo quiere autonomía. Luego en el siglo XX encontramos otra vez a los poetas trabajando con los artistas. El trabajo del poeta, para mí, va unido al trabajo del artista. Porque estamos hablando de construir, de convertir el espacio y el tiempo en algo poético. En el medioambiente o tribu de los que hemos hablado un montón.


Siempre he colaborado con artistas. Ayer te contaba de El organismo del animal, una especie de performance que hice con Rubén Verdú en 1991. También tenía que ver con conexiones, con sacar del medio el individualismo para producir otras cosas. Que haya conexiones, construcciones: el artista como ser colectivo, como medioambiente, una marabunta creativa, hormigas que se sacrifican para construir un puente para que pase el resto de la tribu, hormiguero, masa social, biomasa, y si quieres, si te apetece llevarlo por ahí: cuerpo sin órganos. (La filosofía es una más de nuestras herramientas de trabajo).
Me encantó la forma que María y Miguel se unieron al trabajo. Ellos me hicieron pensar que el artista (en cualquiera de sus variedades) vive y transmite su energía precisamente en ese medioambiente. No tiene nada que ver con el individualismo trucho que el mercado nos exige. Zina me decía el otro día que una de las cosas que más le gusta de la Expedición es que resulta perfectamente invendible. ¿Quién va a comprar qué de esto que estamos armando? Dudo que haya cojones por ahí para comprar la Expedición, tan falta de fetiches, tan llena de sentidos.
Porque luego la tribu le da sus propios sentidos a la Expedición. El medioambiente que se produzca marcará por dónde vamos. Y cada persona que se una a la tribu vendrá con algo que aportar, algo que lo cambie todo. Mira lo que hacen LULI, que también están construyendo una bici que luego utilizarán para sus propios fines, para armar otro medioambiente en otro lado y otras circunstancias. Para ellas, la expedición es una línea de fuga hacia otro lugar. Y no es que se unan a nosotros, es que nos utilizan, somos una especie de lanzadera para otras cosas que quieren hacer. ¡Es genial! La Expedición es precisamente para eso.
A la gente de La Grieta también se les han disparado ideas, ganas de hacer. La gente del toldo. La gente del Galpón de Tolosa. Y muchos más. Bourriaud escribió un libro titulado Formas de vida. En él hablaba de la construcción artística de la vida, desde los dandies del siglo XIX hasta más o menos el presente. Y ahí hay una buena guía. Pero ya no estamos pensando en términos individuales, sino en eso que te ha dado por llamar medioambiente. En crear lugares y momentos para vivir a tope otra manera de vivir, de hacer eso que seguimos llamando arte y no importa cómo lo llamemos.
24 mar 2011
Una bici-baño
(Inodoro Pereyra)
La bici-baño: un servicio para los expedicionarios ofrecido por LULI´s Services.
La propuesta, por supuesto, tiene múltiples sentidos y muchas derivas. Podría citar a Oswald de Andrade y su manifiesto de 1928. De rehusarse a concebir el espíritu sin el cuerpo. De los desechos como aquello que nos iguala… Podría hablar de arte. Citar la mierda de artista de Piero Manzoni; la muestra a cielo abierto Chiottisimo en el boulevard de Bastilla y sus 46 miradas fotográficas sobre urinarios; el inmenso muro-cascada construido en China con 10.000 artículos sanitarios (Toilet waterfall), o incluso un excusado RAVE con luces de colores convertido en un fenómeno de Youtube… Podría recordar el falso baño público de Roberto Platé que generó un escándalo en tiempos de Onganía y anticipó el cierre del Di Tella. O hablar del pasado reciente de la protesta social y evocar los Mierdazos convocados por el grupo Etcétera. Podría.
En el carrito preparado para la Expedición habrá un fibrón para escribir las paredes. Los mensajes se convertirán en tweets enviados al ciberespacio durante la expedición misma.
Y así sucesivamente: muchas preguntas, muchas ideas, muchos sentidos. Se trata también, o sobre todo, de correrse del lugar. De socavar las identidades estáticas y los roles asignados. ¿Quién es LULI? ¿Qué es? ¿Qué hace? ¿Muralismo? ¿Diseño gráfico? ¿Programación web? A juzgar por la casilla de mail, sí: eso mismo. Llueven las convocatorias a pintar paredes y rediseñar webs. Pero se puede ser otra cosa. Y la expedición es una oportunidad para experimentarlo. LULI, cronista de viajes. LULI explora prejuicios. LULI va al Conurbano y no a pintar paredes. LULI construye un baño con rueditas.
Quién sabe si la bici-baño llegará a la primera esquina. Y si llega La Plata, quién sabe a dónde irá después. Es probable que lo vean en una marcha, más que en un museo. Acaso sirviendo a las fiestas del Galpón de Tolosa. Porque tiene un aparato químico y funciona. Porque nació de pensar en necesidades biológicas y no en un retrete de porcelana firmado y bautizado fuente. Porque en el inodoro de Duchamp no se podía mear.
23 mar 2011
M/E!. Comunicaciones internas 2
Desde hoy temprano, por la mañana, no dejo de pensar: estoy harto de esta maldita expedición! Roger, tal vez acuerdes conmigo: esto es una buena señal.
Es necesario hiperlinkear. Reconectar los textos subterráneos una vez mas. Hacer un hoyo en el tiempo y el espacio para que las cosas dispersas se pongan a trabajar juntas. Habilitar conexiones. Ponerlas en marcha. Hacer fiestas. Y yo tengo ganas hoy de encerrarme en una gruta. Solo. A pensar como dejar de pensar.
Basta.
Una vez más.
Déjalo ir.
¿Notaron esto que acaba de ocurrir? Los límites de la expedición son tan elásticos que pueden contener mi hartazgo. Escribiendo este post sobre el cansancio confirmo que la expedición puede incluirlo. Incluirlo para despedazarlo en un segundo y transformarlo en material. Si, así es, construir es destruir. O en todo caso remixar. Y toda forma precisa es un asesinato de otras versiones. Creo que la expedición es una paradoja: es una construcción precisa de una forma imprecisa. Esa es su poética y su potencia. Eso es lo que la transforma en una herramienta y en un medioambiente, siempre en expansión.
Este post también es una forma de, una vez mas, releer el blog que lo contiene. Linkeando hacia adentro y hacia fuera. Proponiendo rutas posibles; mi expedición dentro del blog de la expedición. Para ello necesito ir hacia atrás, cuando comencé a trabajar con las bicis mutantes.
Estaba con esta idea en la cabeza hace tiempo. Construir un dispositivo nómade y precario para realizar intervenciones sonoras y talleres en la calle. Un día Azu apareció con estas diminutas bicis. Un regalo hermoso. Comencé a hacer algunas maquetas y dibujos. Pensé en tres módulos: una cabina de control, uno de amplificación y otro que contendría motores modificados que operen como instrumentos. Estructuras de bicicletas recicladas, madera multilaminada, parlantes y cables, serían los materiales fundamentales. Las bicis deberían tener autonomía energética, así que pensamos en baterías 12 volts. Armé un proyecto, le puse un nombre (parasitophonía fue bautizado) y lo mandé al premio MAMbA de arte y nuevas tecnologías.
El proyecto recibió una mención honorífica. Pero cuando organizaron la muestra pidieron la construcción de un prototipo, así es que después de algunas negociaciones conseguí un presupuesto mínimo para comprar materiales y poder ponerme a trabajar.
Necesitábamos un taller grande. Gustavo y Lucas de a77 me ofrecieron trabajar en el taller que en ese momento compartían en el galpón Piedrabuenarte, en el barrio Piedrabuena, cerca de Lugano. Fue increíble trabajar ahí. Reciclamos algunas bicicletas que encontramos tiradas y con el prototipo a medio terminar salimos con Pepi y Luciano a dar unas vueltas entre los monoblocks y hacer un poco de ruido.
Ahora recuerdo viendo las primeras maquetas que ya estaba presente la idea del toldo, o al menos la de una cubierta provisoria adosada al taller móvil.
Debíamos subir todo a un flete y llevarlo a Fundación Telefónica. Fue muy raro después de un par de meses de trabajo en Piedrabuena montar las cosas en la sala de la fundación. Algo estaba en pausa. Como si encontráramos un mamut congelado. Indicios de vida freezada. Le pedí a Azu que tallara un revólver en jabón, para dejarlo cerca de la bici, por si necesitábamos usarlo contra los guardias de seguridad.
Con Javi y Flor de COSO construimos unos instrumentos reciclando maderas, pedazos de impresoras, piezas de ferretería y cuerdas rotas. Nos interesa el DIY. Construir nuestras herramientas con lo que tengamos a mano. También es importante la idea de precariedad: la inestabilidad como potencia vital, como capacidad de adaptación.
Estos instrumentos fueron adosados a la cabina de la bici cuando desmontamos la muestra en telefónica. Con COSO y los nerdbots realizamos una recorrida por la ciudad escaneando redes inalámbricas que hacían sonar los instrumontruos a medida que avanzábamos por las calles.
Llegamos hasta Parque Patricios. La bici durmió unos días en el Chela, hasta que volvimos a subir todo a un flete para llevarla al CCEBA de San Telmo y montar una instalación con Camilo y Gabriel de nerdbots.
Algo nos detonó la cabeza en el contexto de esta muestra que reunía obras producidas en el medialab del CCEBA. A mí particularmente lo que mas me emociona de las muestras de arte tecnológico es ver como todo se cae a pedazos: las computadoras tildadas suelen rehusarse al espectáculo de la interactividad. De la experiencia de esta muestra surgió el texto CALIDAD NO! PURA INTENSIDAD.
Cuando desmontamos ahí llevamos todo a la Barraca Vorticista, en el barrio de Constitución, a la vuelta de la casa en donde vivo. Gracias a Fernando que cedió las salas como provisorio taller, esta es ahora nuestra base de operaciones, nuestro espacio de trabajo para readaptar las bicis a las necesidades del viaje que haremos a fin de mes.
María Tapia trajo su soldadora, herramientas y su increíble capacidad de trabajo y pensamiento. María y Miguel Sendón fueron los que le dieron forma a esta etapa de mutación de las bicis. Recortar, pegar, montar, remixar a escala uno en uno, nada de dibujos o planos, reutilización pura y dura. Esto nos enseñan quienes están acostumbrados a pensar y construir desde el trabajo.
En nuestro primer recorrido de prueba en bicicleta hasta Quilmes pasamos cerca de la casa de María sin saberlo. Ella vive en Sarandí. Y es la primera parada propuesta en
Roger! Toda forma precisa es un asesinato de otras versiones (esto es Carl Einstein). Tal vez por eso es necesario perder la cordura cada vez que nos acercamos a momentos de formalización concretos, específicos: el pánico del actor frente a un estreno, frente a una muestra o una expedición, lo mismo da. No es pánico ni nada parecido, es enloquecer un poco para convertirnos en asesinos de todo lo que no ocurrirá para hacer que ocurra lo que estamos haciendo. Pero la expedición es energía en expansión, fuerza centrífuga: nos expulsa y nos atrae en simultáneo hacia sus centros móviles. Después de escribir esta historia de las bicis me doy cuenta que la expedición comenzó hace tiempo ya. La expedición es una construcción precisa de una forma imprecisa y es, sin más, la voluntad de inventar tribus. Inventarnos un medioambiente mutante. Roger, hagamos esa fiesta ya!





























