7 mar. 2011

Comunicaciones internas/1

Leo,
Estuve batallando todo el finde con una historia que no me cuadraba de la Expedición. No diré exactamente cuál era el problema por no provocar que alguien se sienta aludido, agredido. No hay alusión aquí.
Estaba meando, cuando me vino la respuesta. O no la respuesta, sino un camino que abre posibilidades de respuesta sin que haya que fijar nada. En otras palabras, una respuesta nómada que pasa, se adapta, se detiene momentáneamente a mirar, sigue, se desvía, vuelve, siempre en movimiento, o laburando para seguir en movimiento.
Había que volver al leer una cosa. Algo muy técnico, complicado, a veces incomprensible. O siempre incomprensible (que no significa otra cosa que invivible) si uno está parado de cierta manera en la vida. (Tiene, además, mucho que ver con la conversación constante que hemos mantenido sobre nuestros demonios particulares).

Cito de Mil Mesetas (cap. 6, pág. 159):
[...] el huevo intenso que se define por ejes y vectores, gradientes y umbrales, tendencias dinámicas con mutación de energía, movimientos cinemáticos con desplazamiento de grupos, migraciones, y todo ello independientemente de las formas accesorias, puesto que los órganos sólo aparecen y funcionan aquí como intensidades puras.
[...]
Finalmente, ¿no sería la Ética el gran libro sobre el Cuerpo sin Órganos? Los atributos son los tipos o los géneros del CsO, sustancias, potencias, intensidades. Cero como matrices productivas. Los modos son todo lo que pasa: las ondas y vibraciones, las migraciones, umbrales, gradientes, las intensidades producidas bajo tal o tal tipo sustancial, a partir de tal matriz.
[...]
El problema ya no es el de lo Uno y el de lo Múltiple, sino el de la multiplicidad de fusión que desborda efectivamente cualquier oposición entre lo uno y lo múltiple. Multiplicidad formal de los atributos sustanciales, que como tal constituye la unidad ontológica de la sustancia.
[...]
Los drogadictos, los masoquistas, los esquizofrénicos, los amantes, todos los CsO rinden homenaje a Spinoza. El CsO es el campo de imanencia del deseo, el plan de consistencia propio del deseo (justo donde el deseo se define como proceso de producción, sin referencia a ninguna instancia externa, carencia que vendría a socavarlo, placer que vendría a colmarlo).
¿Recuerdas lo que hablábamos el día de la puerta rota sobre la producción y consumo de deseo? ¿Sobre cómo nuestro trabajo es producirlo? En eso consiste la Expedición. Es ese tipo de máquina. Y los que la estamos armando, los que harán el viaje, los que nos ayudan con la logística, los que saldrán a nuestro paso para unirse o sólo estar con nosotros un rato, todos somos partes de esa máquina. La Expedición como CsO, nosotros, todos, como CsO conectados a él. Eso que llamamos demonios, o a veces ángeles, ¿no es la energía que fluye, que alimenta la máquina?

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